AOL, la empresa propietaria de la red de blogs más conocida del mundo, Weblogs INC, alguno de ellos en el top 10 de Technorati, podría liberar a principios de 2007 el CMS que usa para su red de blogs, Blogsmith. El blog que ha adelantado la información, cita fuentes de AOL, y ya se ha originado cierto debate en la blogosfera norteamericana. No se sabe, de momento, en caso de confirmarse la puesta a disposición al público de este CMS, si sería de pago, como Movable Type, o gratuito, como WordPress. Brian Alvey, blogger-in-residence de Weblogs, responde en su blog. De momento no sabe nada. Vía Tecnoblog.
"El problema es que un periódico hoy en día se encuentra en la situación de tener que hablar de hechos de los que ya ha hablado ampliamente la televisión un día antes, por no hablar de los que leen las noticias frescas en Internet. Y, por lo tanto, no puede comportarse como un periódico que, opiniones aparte, da noticia de los hechos, porque si no el lector dejaría de leer los periódicos. Véase, por ejemplo, el Corriere della Sera, que, en la página final, pone una especie de sumario de los hechos relevantes del día anterior. Excelente para los que tienen poco tiempo o no han visto los noticieros de TV (pero si el acontecimiento es notable ya le habrá llegado un mensaje de texto de un amigo). Ahora bien: si ésa fuera la función de un periódico, el Corriere della Sera podría distribuirse gratis en las estaciones con formato de tarjeta de visita, lo cual no llenaría de dicha a sus propietarios, supongo", Umberto Ecodixit. Más en La Nación.
El hecho de que noticias falsas como que Sony iba a retirar del mercado 650.000 unidades de la PS3 hayan llegado a la portada del Digg me lleva más aún al convencimiento de que una vez pase el boom inicial de este tipo de sitios de promoción de informaciones, en muchas de las cuales no hay filtros de veracidad más que los comentarios de los propios lectores, la gente buscará espacios en los que la certeza de la información sea requisito indispensable para que una noticia de las que envían los lectores sea acogida y promocionada a la portada. Otros piensan que no, que será la propia comunidad la que, más entrenada que ahora, impedirá que una falsa noticia se encarame a lo más alto de Digg u otro medio de este tipo o que incluso se publicarán rumores y noticias falsas y será la comunidad las que las irá enmendando. No sé, tengo mis dudas al respecto sobre esta última forma de trabajar. Si tuviera que atreverme a pronosticar hoy qué tipo de sitios de promoción de informaciones se usarán más en el futuro apuesto por webs al estilo de News Trust, una iniciativa de Fabrice Florin, un exitoso técnico de Apple Computer, aún en fase beta, parecida aparentemente a otro sitio de promoción de noticias, en la que colabora Dan Gillmor, pero en la que la promoción de informaciones no se realiza por popularidad, por número de votos, sino que se califican analizando diez parámetros, entre ellos la exactitud y la precisión. (Hablaba de ella Pau hace unas semanas). Noticias veraces por encima de todo. No sólo popularidad. Lo recoge tambien el Mercury News.
Veracidad. La veracidad, uno de los caballos de batalla de la prensa tradicional será por tanto, también, uno de los principales retos del nuevo periodismo. En la época de la atomización informativa, la veracidad debe ser, más que nunca, seña de identidad del periodismo, del periodismo de calidad. Por eso sigo pensando que siempre habrá, también, un espacio para la información de marca, un espacio para los periódicos como marca, -los que sobrevivan-, porque la gente seguirá buscando en estas marcas informativas lo que no halla en muchos de los vastos canales informativos que ofrece internet: rigor.
Otro ejemplo de la dimensión del problema lo ejemplifica la apuesta de Reuters tras el caso de la foto manipulada por un fotógrafo independiente. Uno de los quebraderos de cabeza de los medios que están apostando por publicar fotografías de los lectores (no ya sólo de freelancers, como en el caso de Reuters) en los periódicos es el de la manipulación de los originales. Hay verdaderos genios en el retoque y modificación de fotografías, y consiguen manipular una imagen con tal maestría que ni los editores gráficos de los medios de comunicación son capaces de advertir el fraude. Hay ya decenas de casos así. Para intentar buscar una solución, Reuters -la que distribuyó la imagen de las columnas de humo clonadas- está colaborando con Adobe y Canon para la creación de un sistema que permita determinar si una fotografía ha sido manipulada. Lo contaba hace unos días periodismociudadano.com. Las dos empresas, por separado, ya estaban desarrollando programas informáticos propios que permiten saber si una foto ha sido retocada: Canon Verification Data, y Nikon Image Authentication Software. Es decir, no sólo no se deja en manos de los editores, sino que se va más allá y se buscan medios técnicos para contrastar si una imagen es real o ha sido modificada.
Trust in the age of the citizen journalism, era el título de la conferencia en la que Tom Glocer, director de Reuters, anunciaba ese acuerdo de colaboración. La verdad en la era del periodismo ciudadano: un objetivo al que nunca deberíamos renunciar. Aunque haya detrás una comunidad dispuesta a enmendarnos la plana.
Durante un momento de ayer se vio esto en la portada de elpais.com Varios blogs, (1, 2) lo recogieron en directo. Errare humanum est. Pero algunos se llevaron un buen susto.
El periodista Mark Glaser publicaba hace unos días en su blog Mediashift una entrevista con Bill Grueskin, editor de la edición digital de The Wall Street Journal, periódico que si bien durante muchos años fue la antítesis de la web 2.0, desde hace un tiempo está trabajando para adaptarse a la nueva era digital. Grueskin explica que ya han conseguido una fórmula para que los blogs funcionen dentro de WSJ, (los editores leen todos los posts antes de que sean publicados, por temor a los problemas legales), muestra su interés por seguir explorando las redes de networking, pero matiza que, no obstante, el periodismo ciudadano, entendido como la libre creación de noticias por ciudadanos en el seno del periódico, no acaba de encajar en un diario como el WSJ. Asegura que, al menos en la información financiara o de negocios, es de vital importancia que los lectores conozcan los intereses que los periodistas puedan tener, si los tienen, en algunas empresas, y por ello están obligados a firmar anualmente un código ético (pdf), que es de suma importancia para demostrar la buena fe con la que se tratan informaciones que pueden hacer que algunas personan ganen o pierdan fortunas. Grueskin no sabé cómo podría trasladarse esto al periodismo ciudadano.
En la entrevista, Grueskin habla del acceso gratuito a la información vs la información de pago (WSJ ofrece ahora acceso gratuito un creciente número de artículos y vídeos, y ha puesto en marcha la política de puertas abiertas algunos días, además de que el acceso a los blogs es gratuito), habla de podcast, de los objetivos que persiguen con la inclusión de vídeos, habla del éxito de algunos blogs dedicados a los negocios, como Paid Content o GigaOm, y avanza algunos cambios en las relaciones entre el periódico impreso y el digital, que se plasmarán en breve.
Merece la pena invertir dos o tres minutos en la lectura de este artículo. Yaotzin Botello, corresponsal en Berlín de varios medios de lengua española, esboza a través de su experiencia algunos de los males de los que está aquejado el periodismo actual, como tratar de competir con la radio, la televisión o internet.
¿Puede existir un buscador que no devuelva, al menos de manera preferente, información de webs publicitarias o spam, sino información interesante? ¿Por qué si busco "hoteles en Valencia" casi todos los primeros resultados son de empresas de viajes o de hoteles? Cuánto se avanzaría a veces a la hora de documentarse si un buscador arrojara sólo información no comercial o estuviera clasificada por su importancia real y no por el pagerank y otros algoritmos, controlados ya bastante minuciosamente por los que se dedican a la optimización de webs en buscadores. Eso es lo que intentará Jimmy Wales, fundador de la Wikipedia, con Wikiasari (una combinación del hawaiano Wiki (rápido), y el japonés Asari (búsqueda minuciosa)) quiere crear un buscador alternativo a Google, basado en principio en Nutch y Lucene, los motores de búsqueda de la Wikipedia, pero a diferencia de Google, se apoyará en la inteligencia humana para llegar allá donde no llegan los algoritmos. Vía: Times Online.
Paul Gillin, consultor y escritor especializado en las nuevas tendencias de los medios de comunicación, ha publicado en el magazineB2B un artículo (puede descargarse también en PDF)sobre la espiral en la que ha entrado el periodismo, y su particular camino hacia el cadalso en el que se encuentra, pero a diferencia de muchos de los otros trabajos que conforman la pila de estudios sobre el colapso de la industria periodística actual, el análisis de Gillin va un poco más allá y trata de esbozar cómo será el periodismo que resurgirá de las cenizas del modelo clásico. Gillin está convencido de que en el futuro, los motores de búsqueda y los referral links serán los principales canalizadores de lectores y, por lo tanto, la composición o el diseño apenas tendrán relevancia, porque el modo de acceder a la información cambia. Los blogs no estarán jerarquizados, las noticias o reportajes serán todo lo largos o cortos que necesiten ser, y aparecerán en diferentes espacios y en diferente forma según cómo hayan sido etiquetados. Las informaciones estarán lógicamente reforzadas con audio y vídeo y los lectores tendrán una importante participación. Saber buscar entre el vasto caudal de fuentes disponibles en internet, clasificar y agregar serán algunas de las destrezas necesarias de los periodistas. Una parte de la información será elaborada por el equipo periodístico que se tenga en nómina y otra parte procederá de freelancers y terceras partes, incluyendo la propia competencia. Los redactores serán más valiosos en la medida en que sepan reunir y organizar la información y ponerla a disposición de aquellos lectores que carecen de tiempo para ordenar la información procedente de internet. El periodismo, además, será mucho más local. Debido al escaso coste de publicar online y a las herramientas que de manera sencilla facilitan la publicación, aparecerán miles de miniperiódicos que abarcarán diferentes áreas o se centrarán en contenidos muy específicos. Hasta aquí, la predicción de Paul Gillin discurre por sendas más o menos conocidas ya. Pero Gillin, sin embargo, va un poco más allá y no duda en asegurar que la inmediatez y la facilidad con que cualquier noticia puede ser corregida llevará a los periódicos a publicar informaciones no completamente contrastadas, incompletas, o incluso rumores y especulaciones y que la comunidad la irá enmendando. Las noticias podrán incluso componerse a la vista de todos los lectores y en tiempo real, y estos ir contribuyendo a modelar la información, corrigiéndola y comentándola. Este concepto de lector involucrado en el desarrollo de la información, sostiene Gillin, sea tal vez demasiado para los editores. Habrá retorcer de manos por temor a juicios por difamación y otros litigios. Gillin asegura que éste será el futuro, pero que en parte ya es el presente, un presente en el que muchos bloggers publican información poco fiable y sin verificar, porque saben que los lectores la matizarán o la corregirán, hasta que sea verdadera. Esto, añade Gillin, implica además la necesidad de repensar las leyes contra la difamación, basadas fundamentalmente en lo permanente, y nada es permanente online.
Paul Gillin publicará la próxima primavera su nuevo libro: The New Influencers: A Marketer’s Guide to Social Media. (En la web pueden leerse borradores de los capítulos)
Los medios de comunicación siguen sin recuperar la confianza del lector. La percepción mayoritaria no varía: algunos medios de comunicación son en el fondo poderosos lobbys que, por encima de la información veraz, defienden sus propios intereses; otros se venden al poder económico, o al político, o simplemente se venden. Y se vende quien espera recibir algo a cambio. Conforman UTI’s: Uniones Temporales de Intereses. Y algunos de los que parecían que iban a aportar aire fresco al mundo de la comunicación porque nacían sin los vicios de las corporaciones informativas tradicionales y enarbolaban la bandera de un nuevo periodismo, pronto han empezado a caer en los mismos errores, en la misma prepotencia, en el mismo pensamiento único, en el mismo ejercicio del poder en beneficio propio, ora disfrazados con una pátina de pluralidad, ora con una pátina de periodismo 3.0. Cierto es que no todos son iguales: hay periódicos que resisten los embates del poder como pueden, porque no son de nadie: mejor dicho, son de todos: son de sus lectores. Pero estos periódicos son la excepción. Son tal vez los únicos que entienden que el poder de un periódico reside en sus lectores, que son ellos los que dan ese poder y que hay que ejercerlo, por tanto, con mucha responsabilidad, y siempre buscando el beneficio general.
En ese panorama en el que los lectores siguen pensando que algo huele a podrido, y que sólo un puñado de periódicos se mantiene como faro, es lógico que surjan iniciativas como la del canadiense Paul Jay, conocido tal vez en muy reducidos círculos españoles por su faceta como codirector de películas documentales como Regreso a Kandahar, con Nelofer Pazira. Jay, que también dirigió muchos años un programa de debate en Canadá, CounterSpin, pondrá en marcha formalmente en 2007 The Real News, una televisión de ámbito internacional que trata de romper los vínculos con la financiación gubernamental o empresarial. Su carta de presentación es toda una declaración de intenciones: No corporate dollars, no government funding, no commercials, no strings. ¿Cómo se financiará entonces? Con pequeños donativos deducibles de los impuestos. Nada que pueda atar la línea de libertad a la que aspira la nueva televisión. Los asuntos sobre los que se centrará The Real News, en formato de noticias, reportajes o debates son la guerra; los ataques terroristas; el calentamiento global y la búsqueda de soluciones; la violación de los derechos humanos y de las leyes internacionales; la amenaza de las armas nucleares, químicas, o biológicas; el SIDA y sus soluciones, la pobreza y modelos alternativos de desarrollo, etc. Tendrá un peso importante el periodismo ciudadano.
En una extensa (1, 2) entrevista que recoge Etcétera, Jay explica qué quiere cambiar: "Si hablamos de las tropas canadienses en Afganistán, los media presentarían una gran historia acerca de si tienen balas suficientes o sus tanques poseen armamento suficiente, pero no reportarían, ni discutirían, ni debatirán por qué están ahí; no se preguntarían si nuestra política hacia Afganistán conducirá a la democracia. Repetirían los lemas: "Estamos ahí por la democracia" o "Estamos ahí para la reconstrucción de Afganistán", pero no harían un periodismo que investigue si nuestras políticas están consiguiendo lo que dicen proponerse.Si uno cuestiona ese sobreentendido lo acusan de querer llevar su propia agenda o de ser izquierdista; o, si lo haces dentro de los confines de una redacción, entonces eres un buscapleitos. Porque la agenda de cómo pueden discutirse los eventos del día está limitada más o menos por los parámetros establecidos desde los principales partidos políticos. Esto es así en Estados Unidos y aquí [en Canadá]. Aunque tal vez lo sea menos en la prensa escrita, donde hay un poco más de margen. En la televisión se tienen unos confines angostos, y la razón es que ahí es donde se encuentra la audiencia masiva, que es para la que crean una ficción completa del mundo".
Y cree que éste es el momento de llevar a cabo este nuevo proyecto: "La televisión fabrica la vida, la experiencia no coincide; la gente, en general, tiene una vida difícil. Por eso al menos la mitad de los estadounidenses sabe que lo que recibe de las noticias televisivas es pura mierda. Por lo tanto, las condiciones para crear una alternativa nunca han sido tan fértiles, si además sumamos el poder de Internet y la habilidad para obtener dinero directamente de ahí, a través de pequeños donantes. Existen las condiciones para una nueva institución en una escala nunca intentada, para crear una voz de periodismo independiente. Personas provenientes de una gran variedad de creencias políticas están empezando a ver algo de la realidad y estarán en condiciones de unirse en la creación de una cadena televisiva capaz de reunir a los mejores pensadores, los mejores periodistas y alguna de la gente más creativa bajo un mismo techo, en conexión con Internet, combinando la audiencia masiva con el apoyo masivo".
¿Podrá una televisión como la que propone Jay financiarse sólo con pequeños donativos o está abocada al fracaso? Pronto lo sabremos.
Blog dedicado al impacto de las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones sobre el periodismo y la comunicación, de manera preferente, y la transmisión de conocimientos en general, así como a los retos que debe afrontar el periodismo para ofrecer una respuesta adecuada a la sociedad en esta era digital y otros aspectos de actualidad. Blog optimizado para Firefox. En Internet Explorer a veces no se ve alguna foto. También optimizado para PDA. Puedes contactar con el autor aquí. Un blog de Lluís Cucarella.