La firma de estudios y asesoría D-code, con sede en Canadá, acaba de hacer públicos los primeros resultados de la segunda fase de un estudio sobre lectura entre los jóvenes, que está realizando por encargo de la WAN, en el que se desvelan algunas claves sobre cómo acceden a la información y a qué medios dan más preferencia. El estudio ha tenido en cuenta las opiniones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad en Colombia, Japón, Filipinas, Líbano, Serbia, España, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido.
Algunas de las conclusiones preliminares, entre las que destaca que siguen confiando en los medios tradicionales, son:
Los jóvenes ya no confían en una única fuente informativa autorizada. El uso de múltiples fuentes y formatos es una práctica cada día mayor.
Pese a que la preferencia por informarse a través de internet es imparable, los jóvenes siguen valorando mucho la información que le proporciona su entorno: familiares, amigos, etc, con lo que se confirma la idea de que el periodismo, al menos el digital, debe crear verdaderas redes sociales.
El uso de los nuevos medios (ordenadores, teléfonos móviles, internet y lectores MP3) ocupa cada vez más el tiempo que hubieran pasado con medios tradicionales. Sin embargo, muchos jóvenes siguen teniendo un gran respeto por las tradicionales fuentes de información. Sólo unos pocos las descartan por obsoletas. De hecho, "los jóvenes perciben los medios tradicionales como más precisos, fiables y fidedignos que los nuevos medios".
Todd Zeigler, vicepresidente de The Bivings Group, ha publicado un artículo en Ideas Magazine, que edita la International Newspaper Marketing Association, en el que resume algunas de las tendencias equivocadas del periodismo actual y cita ideas para potenciar los periódicos online. Básicamente no aporta muchas novedades con respecto a las investigaciones que ya ha venido publicando Bivings Group en los últimos meses, basadas en el estudio que realizó sobre tendencias de la prensa norteamericana, que se dio a conoce en agosto pasado, pero siempre viene bien tenerlas presentes. El artículo completo puede descargarse aquí. [PDF]
Todd Zeigler recuerda que 2006 se cerró con un acusado descenso de las ventas de periódicos escritos, aunque este descenso no se vio compensando por una migración absoluta de los lectores de prensa en papel hacia los periódicos online, sino que muchos se han decantado por obtener la información a través de blogs, agregadores de noticias o sitios de promoción de noticias como Digg, porque el contenido es más concreto y está mejor organizado, los posts y las historias incluyen enlaces a otras fuentes, y se fomenta la interacción y la discusión. Entre las rémoras que impiden a los periódicos online despegar o captar más la atención del lector de información está el mantenimiento de la vieja mentalidad periodística en los nuevos medios, como por ejemplo no ofrecer feeds con todo el texto del artículo, sino la entradilla o las primeras líneas del texto, obligando al lector a hacer click desde el lector RSS. Ya se está avanzando bastante en la publicidad a través de feeds como para que los periódicos online puedan ofrecer los feeds de texto completo.
Otro lastre que impide despegar a los medios online es el escaso desarrollo de métodos de participación del lector, la ausencia del componente social. En muchos casos, lo único que permite el periódico a los lectores es hacer click para poder ver una lista de las noticias más vistas o más reenviadas por correo de ese día o de la semana. Muy pocos periódicos incluyen botones para enviar noticias a sitios como Digg (o Menéame, Fresqui, y otros, en español), o para guardarlos como marcador en del.icio.us. La integración de blogs en periódicos sí se está generalizando, pero su calidad y frecuencia de actualización, es decir, la importancia que le conceden, varía mucho de un periódico a otro. Algunos blogs, además, carecen de blogroll que remita a otras fuentes de información de contenidos parecidos. Sí se han puesto en marcha, por ejemplo, ideas positivas como la del Boston Globe, que incluye una lista de los blogs más interesantes de la ciudad, cubriendo una larga lista de materias.
La segunda parte del reportaje ofrece unas recomendaciones básicas para mejorar los periódicos online, como realizar un diseño del periódico online que facilite la lectura y la navegación, y que la estructura del periódico online no hunda sus raíces en la concepción tradicional del periódico en papel, algo que sigue sucediendo, en parte porque en bastantes periódicos la edición online es aún una réplica de la escrita.
Recomienda también Zeigler que no se obligue a los lectores a registrarse, que se escriban artículos específicamente pensados para la edición online, con enlaces a fuentes originales e información complementaria, que no se olviden de que en la blogosfera se producen debates y conversaciones en torno a noticias publicadas en el periódico online, y que se debe enlazar o informar sobre ellas, como hacen Techmeme o Tailrank; localizar y contextualizar la información que llega de las agencias, y no limitarse a fusilarla, de manera que el mismo teletipo aparece sin modificaciones en casi todos los periódicos, y buscar nichos informativos generalmente poco cubiertos por los medios.
Finalmente, Zeigler insta también a fortalecer las relaciones con las comunidades de blogs del área de cobertura, creando por ejemplo un feed tipo Los mejor de los Blogs, fortalecer el papel del periodismo ciudadano, permitir que los lectores puedan realizar comentarios a las noticias publicadas y ser creativos con respecto a los nuevos modelos de publicidad online.
Uno de los pioneros del periodismo digital, blogger e impulsor de varios proyectos de periodismo ciudadano, Steve Outing, ofrece en Editor&Publisher diez consejos para que los pequeños periódicos puedan afrontar con más garantías de éxito el complejo panorama mediático actual, enfatizando la parte correspondiente al periódico online. Resumidos, son estos:
1.- Fijarse en los líderes, en los innovadores. Algunas de las innovaciones más notorias en la última década han llegado de la mano de periódicos pequeños o de tamaño medio. No hay que ir demasiado lejos para obtener ideas con las que trabajar. Cita en su caso el Bakersfield Californian, Lawrence Journal-World, Bonita Daily News y Spokane Spokesman-Review.
2.- Contratar empleados apasionados por la prensa y con aptitudes multimedia. La era digital requiere algo más que buscar a alguien que haga una instantánea de la noticia, redacte o sepa componer una portada. El consejo de Outing a los editores es que contraten sólo a las personas que, además de conocer todas las funciones de un redactor tradicional, tengan también aptitudes para manejarse en las plataformas multimedia. Es decir, aquellos candidatos o aspirantes al puesto de trabajo cuya meta es ser reporteros periódisticos pero carecen de habilidades de comunicación audiovisual deben descartarse, al igual que aquellos que sienten una gran pasión por el periodismo digital pero carecen de motivación para desempeñar tareas tradicionales del periodista.
3.-Contratar programadores especializados y comprometidos. No importa cuál sea el tamaño del periódico, dice Outing. Como mínimo hace falta contratar a un buen programador/desarrollador comprometido con el desarrollo online del periódico. En la era digital, en la que el peso de los periódicos en internet va a ser, es en algunos casos ya, tan importante, es impensable mirar hacia adelante sin un programador apasionado de internet.
4 y 5.-Aprovechar la presencia de universidades cercanas y colaborar mutuamente. Trate de vincular a la comunidad universitaria que le sea próxima en proyectos de futuro. Lo ideal, aunque no sencillo, es implicar en un mismo proyecto a periodistas y programadores, para que elaboren proyectos conjuntamente. Además, estudie si pueden trabajar conjuntamente con estudiantes de periodismo en proyectos que esté desarrollando. Por ejemplo, si empieza a desarrollar un proyecto de periodismo ciudadano en el periódico digital, hable con profesores de publicidad para ver si es posible que los estudiantes puedan obtener publicidad y de esta forma logren también experiencia en el mundo real. Esto, no obstante, no debe convertirse en una estratagema para lograr ayuda gratuita, sino que debe convertirse en un ejercicio académico útil.
6.- Unir sus fuerzas con las de otros periódicos pequeños. Si el periódico pertenece a una gran cadena, ya tiene parte del camino avanzado. Pero para los que no, o para los que perteneciendo a una cadena no tienen acceso a grandes fuentes o recursos, únase a otros periódicos pequeños de otras áreas. Esta colaboración, en el caso de la edición digital, aún puede ser más sencilla de llevar a cabo.
7.- Desarrollar comunidades online de lugares específicos o temas concretos. Internet es en realidad una sólida comunidad en la que la gente debate sobre problemas, intereses o aficiones compartidas. Crear activas comunidades online debe ser un reto para los periódicos, también para los pequeños, ya que, además, pueden crearlas con un coste mínimo. Un acercamiento al éxito de las redes sociales puede ayudar a entender su eficacia.
8.- Convertirse en lugar de encuentro de los ciudadanos. Todos los ciudadanos tienen una historia que contar. Los pequeños periódicos deben ser también ese lugar en el que cualquier ciudadano pueda compartir sus noticias y pasiones con el resto de miembros de la comunidad. Debe ofrecerse el espacio apropiado para que se lleve a cabo este punto de encuentro. Outing va más allá y plantea incluso la puesta en marcha de una iniciativa para potenciar la creación de contenidos ciudadanos audiovisuales. El periódico dejaría cada semana a un lector una cámara de vídeo, y el pago por el préstamo sería que el lector debería llevar al final de la semana una crónica en vídeo. Que sea el propio lector el que decida qué prefiere hacer, si cubrir de una manera amateur cualquier noticia o crear algo más divertido e innovador, como algunos de los vídeos que pueden verse en Youtube.
9.- Mezclar periodismo profesional y periodismo ciudadano. Supere la vieja noción de que sólo los periodistas profesionales tienen derecho a informar. Introduzca también las aportaciones de los ciudadanos, porque no sólo ofrecerá así una visión más completa de la realidad, sino que hará que los lectores estrechen lazos con su periódico. Establezca la forma de que puedan aparecer informaciones de periodistas profesionales y ciudadanos, pero diga siempre a quién pertenece cada aportación.
10.- Aproveche los recursos online. Hay millones de personas aprovechando que hay formas de publicación baratas en la red, desde compartir vídeos en Youtube o Google Video hasta fotos en Flickr y todos los sitios de similares características a ellos, pasando por la divulgación de historias personales, noticias o diarios particulares.En las comunidades pequeñas hay también mucha gente atrapada por estas nuevas formas de autoedición, y un editor de un pequeño periódico debe aprovecahrse de ello. Puede alojar incluso vídeos de miembros de su comunidad que han sido previamente subidos a Youtube o fotos a Flickr. Simplemente hay que asegurarse de que los términos del servicio permiten un uso comercial de los contenidos que van a reproducirse. Usted, el pequeño editor, no puede permitirse el lujo de reinvertar Youtube para su pequeño periódico; por lo tanto, simplemente, aproveche Youtube.
Martín Varsavsky, conocido inversor hispanoargentino, ahora embarcado en el proyecto Fon, contaba días atrás (1, 2) cómo un blog puede convertirse en un medio de que personas que han sufrido algún tipo de atropello en los medios de comunicación -no hablo de este caso en concreto, porque me faltan elementos de juicio- puedan resarcirse o cómo un blog puede actuar como contrapoder de los medios de comunicación, acostumbrados en ocasiones a liquidar en una cuña, si es el caso, las opiniones de las personas que se sienten disconformes con las declaraciones que, de una entrevista, se han acabado seleccionando finalmente para justificar una postura previa del periódico o del entrevistador. Contaba que había sido entrevistado por un periodista de Perfil, un diario argentino, y que al final el periodista, asegura, había usado algunas declaraciones de Varsavsky para atacar un proyecto educativo, cuando en la entrevista Varsavsky asegura que dejó claro que estaba a favor del proyecto.
Cuenta Varsavsky: "Lucas Morando es un periodista de Perfil, un diario dominical argentino, que me pidió una entrevista durante mi visita en Buenos Aires. Dudaba en dársela porque temía caer en manos de un periodista con una agenda, pero como era una entrevista pensé que no importaba, que mis puntos de vista saldrían reflejados tal cual. Bueno, resulta que Lucas Morando tiene una sencilla estrategia y es entrevistarte por una hora y usar el porcentaje de comentarios mios que apoyan su equivocada opinión y eso es lo que hizo en el Perfil de hoy. Concretamente el tema peor tratado es el de Educ.ar que hoy junto a EducarChile, es uno de los éxitos más grandes de la internet educativa en español".
¿Qué ha pasado?. Lo contaba dos días después Varsavsky en su blog: "A Lucas yo le pedí encarecidamente que reflejara mi visión positiva sobre Educ.ar en su nota y él, en cambio, construyó el eje de su artículo escribiendo justamente lo contrario. Pero la diferencia en mi caso es que además de emprendedor soy bloguero, entonces cuando Lucas Morando escribe sobre mí algo que no es verdad yo tengo la posibilidad de responder en mi blog y las diferencias de opinión quedan reflejadas en Google. ¿El resultado? Si uno busca lo que Lucas Morando escribió sobre mi buscando simplemente mi nombre, Martin Varsavsky, el artículo de Lucas sobre mí no aparece entre los primeros 50 resultados. Pero cuando uno busca Lucas Morando en Google, mi respuesta a su artículo sale como el primer resultado en su nombre y probablemente saldrá entre las primeras 10 por muchos años. Es decir que, desde que soy bloguero, tengo una interesante oportunidad y es la de responder a la prensa con la ayuda de mi blog y de Google. Antes solo podía hacer esto escribiendo una carta de lector."
Desde Perfil replican(1,2) en el blog de Varsavsky y avanzan que van a colgar la grabación para que cada uno saque sus conclusiones. Se ha montado un interesante debate, con contrarréplica y participación de lectores.
Al hilo de este hecho que describe un poco las nuevas relaciones comunicativas, además, Varsavsky reflexiona sobre las relaciones entre empresarios y medios de comunicación españoles, y cuenta lo que le ha sucedido con periódicos como El Mundo y la Razón, y acaba pidiendo que los periódicos hagan públicos los intereses que tienen cada vez que hablan sobre algo en lo que tienen inversiones, y cita el caso de Expansión: "Ya es hora de que Expansión comience a contar cuando escribe sobre sus accionistas que son sus accionistas. Esto ya lo hace hace años la prensa norteamericana", lo cual enlaza con lo que el responsable de la edición digital de The Wall Street Journal contaba días atrás sobre la necesidad de que quede constancia de los intereses de los periodistas sobre aquello de lo que escriben, y por ese mismo motivo expresaba su convicción de que esta transparencia no acaba de encajar con el periodismo ciudadano.
"El problema es que un periódico hoy en día se encuentra en la situación de tener que hablar de hechos de los que ya ha hablado ampliamente la televisión un día antes, por no hablar de los que leen las noticias frescas en Internet. Y, por lo tanto, no puede comportarse como un periódico que, opiniones aparte, da noticia de los hechos, porque si no el lector dejaría de leer los periódicos. Véase, por ejemplo, el Corriere della Sera, que, en la página final, pone una especie de sumario de los hechos relevantes del día anterior. Excelente para los que tienen poco tiempo o no han visto los noticieros de TV (pero si el acontecimiento es notable ya le habrá llegado un mensaje de texto de un amigo). Ahora bien: si ésa fuera la función de un periódico, el Corriere della Sera podría distribuirse gratis en las estaciones con formato de tarjeta de visita, lo cual no llenaría de dicha a sus propietarios, supongo", Umberto Ecodixit. Más en La Nación.
El periodista Mark Glaser publicaba hace unos días en su blog Mediashift una entrevista con Bill Grueskin, editor de la edición digital de The Wall Street Journal, periódico que si bien durante muchos años fue la antítesis de la web 2.0, desde hace un tiempo está trabajando para adaptarse a la nueva era digital. Grueskin explica que ya han conseguido una fórmula para que los blogs funcionen dentro de WSJ, (los editores leen todos los posts antes de que sean publicados, por temor a los problemas legales), muestra su interés por seguir explorando las redes de networking, pero matiza que, no obstante, el periodismo ciudadano, entendido como la libre creación de noticias por ciudadanos en el seno del periódico, no acaba de encajar en un diario como el WSJ. Asegura que, al menos en la información financiara o de negocios, es de vital importancia que los lectores conozcan los intereses que los periodistas puedan tener, si los tienen, en algunas empresas, y por ello están obligados a firmar anualmente un código ético (pdf), que es de suma importancia para demostrar la buena fe con la que se tratan informaciones que pueden hacer que algunas personan ganen o pierdan fortunas. Grueskin no sabé cómo podría trasladarse esto al periodismo ciudadano.
En la entrevista, Grueskin habla del acceso gratuito a la información vs la información de pago (WSJ ofrece ahora acceso gratuito un creciente número de artículos y vídeos, y ha puesto en marcha la política de puertas abiertas algunos días, además de que el acceso a los blogs es gratuito), habla de podcast, de los objetivos que persiguen con la inclusión de vídeos, habla del éxito de algunos blogs dedicados a los negocios, como Paid Content o GigaOm, y avanza algunos cambios en las relaciones entre el periódico impreso y el digital, que se plasmarán en breve.
Merece la pena invertir dos o tres minutos en la lectura de este artículo. Yaotzin Botello, corresponsal en Berlín de varios medios de lengua española, esboza a través de su experiencia algunos de los males de los que está aquejado el periodismo actual, como tratar de competir con la radio, la televisión o internet.
Paul Gillin, consultor y escritor especializado en las nuevas tendencias de los medios de comunicación, ha publicado en el magazineB2B un artículo (puede descargarse también en PDF)sobre la espiral en la que ha entrado el periodismo, y su particular camino hacia el cadalso en el que se encuentra, pero a diferencia de muchos de los otros trabajos que conforman la pila de estudios sobre el colapso de la industria periodística actual, el análisis de Gillin va un poco más allá y trata de esbozar cómo será el periodismo que resurgirá de las cenizas del modelo clásico. Gillin está convencido de que en el futuro, los motores de búsqueda y los referral links serán los principales canalizadores de lectores y, por lo tanto, la composición o el diseño apenas tendrán relevancia, porque el modo de acceder a la información cambia. Los blogs no estarán jerarquizados, las noticias o reportajes serán todo lo largos o cortos que necesiten ser, y aparecerán en diferentes espacios y en diferente forma según cómo hayan sido etiquetados. Las informaciones estarán lógicamente reforzadas con audio y vídeo y los lectores tendrán una importante participación. Saber buscar entre el vasto caudal de fuentes disponibles en internet, clasificar y agregar serán algunas de las destrezas necesarias de los periodistas. Una parte de la información será elaborada por el equipo periodístico que se tenga en nómina y otra parte procederá de freelancers y terceras partes, incluyendo la propia competencia. Los redactores serán más valiosos en la medida en que sepan reunir y organizar la información y ponerla a disposición de aquellos lectores que carecen de tiempo para ordenar la información procedente de internet. El periodismo, además, será mucho más local. Debido al escaso coste de publicar online y a las herramientas que de manera sencilla facilitan la publicación, aparecerán miles de miniperiódicos que abarcarán diferentes áreas o se centrarán en contenidos muy específicos. Hasta aquí, la predicción de Paul Gillin discurre por sendas más o menos conocidas ya. Pero Gillin, sin embargo, va un poco más allá y no duda en asegurar que la inmediatez y la facilidad con que cualquier noticia puede ser corregida llevará a los periódicos a publicar informaciones no completamente contrastadas, incompletas, o incluso rumores y especulaciones y que la comunidad la irá enmendando. Las noticias podrán incluso componerse a la vista de todos los lectores y en tiempo real, y estos ir contribuyendo a modelar la información, corrigiéndola y comentándola. Este concepto de lector involucrado en el desarrollo de la información, sostiene Gillin, sea tal vez demasiado para los editores. Habrá retorcer de manos por temor a juicios por difamación y otros litigios. Gillin asegura que éste será el futuro, pero que en parte ya es el presente, un presente en el que muchos bloggers publican información poco fiable y sin verificar, porque saben que los lectores la matizarán o la corregirán, hasta que sea verdadera. Esto, añade Gillin, implica además la necesidad de repensar las leyes contra la difamación, basadas fundamentalmente en lo permanente, y nada es permanente online.
Paul Gillin publicará la próxima primavera su nuevo libro: The New Influencers: A Marketer’s Guide to Social Media. (En la web pueden leerse borradores de los capítulos)
Blog dedicado al impacto de las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones sobre el periodismo y la comunicación, de manera preferente, y la transmisión de conocimientos en general, así como a los retos que debe afrontar el periodismo para ofrecer una respuesta adecuada a la sociedad en esta era digital y otros aspectos de actualidad. Blog optimizado para Firefox. En Internet Explorer a veces no se ve alguna foto. También optimizado para PDA. Puedes contactar con el autor aquí. Un blog de Lluís Cucarella.