Le he dado un poco de forma al esquema que ayer usé en la intervención en las terceras jornadas de periodismo digital organizadas por el Observatorio de Investigación en Medios Digitales (OIMED), ante estudiantes de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, en Alfara del Patriarca. (Gracias, Elvira, por la invitación)
Es una pequeña aproximación, sin ninguna pretensión de exhaustividad, a algunos de los retos que tienen planteados los periódicos locales online. Hay muchos más retos. Estos son sólo algunos. Igual a alguien le puede resultar útil.
ALGUNOS RETOS DE LA PRENSA LOCAL EN INTERNET
Uno de los principales retos que tiene planteado el periodismo local online es el de mantener su capacidad de penetración hasta el último rincón de cualquier barriada, con redactores profesionales o semiprofesionales (la figura tradicional del corresponsal, aunque curtido en los nuevos hábitos multimedia), pero a la vez saber atraerse a todos los ciudadanos que tienen algo que contar u opinar sobre su entorno más inmediato y ser el punto de encuentro de todos ellos.
Si no somos capaces de afrontar ese reto nosotros, otros periódicos de ámbito general nos ganarán la batalla. Hasta ahora, nuestra ventaja era que contábamos, contamos, con una red de redactores hasta en el último rincón de cualquier municipio. Frente a los medios no locales, que no poseen esta red, eso nos da una agilidad y una penetración enorme, y sobre todo celeridad, inmediatez, que es uno de los valores de la información en internet. Ahora bien, con el advenimiento de las webs 2.0 y el contenido generado por el usuario, esta ventaja deja de serlo tanto. Internet permite ahora a los periódicos supralocales suplir esa falta de redes de redactores, basándose fundamentalmente en los contenidos generados por los usuarios o el llamado periodismo ciudadano. Poniendo las herramientas adecuadas al servicio de estos usuarios locales y aplicando un poco de sentido común, estos medios nacionales o generales pueden llegar a penetrar mucho más en lo local de lo que lo habían hecho hasta ahora en la prensa escrita, porque internet les ofrece esa posibilidad sin el esfuerzo que suponía en la prensa impresa.
Hay quienes siguen insistiendo en que los contenidos generados por el usuario son de baja calidad y aburridos y que nunca llegarán a ser competencia para un periódico local basado en la producción profesional. Basándonos en esta teoría, aunque los medios supralocales o nacionales construyeran sus sistemas de obtención de información microlocal nutriéndose de contenidos generados por el usuario, el resultado no podría constituir una competencia para los medios locales online “nativos”. Pero tanto una afirmación como su consecuencia son muy discutibles. Aunque mucha de la información generada por el usuario pueda resultar aburrida para quien la lee desde fuera o para residentes temporales en ese municipio, no lo es en muchos casos para los que viven allí, para ese entorno inmediato. El que lo haya escrito alguien que conocen de toda la vida, estén o no de acuerdo con lo que diga, es casi siempre de interés, y los posibles fallos comunicativos que genere la falta de habilidad o destreza profesional quedan disminuidos por el interés que despiertan en su vecindario. ¿Cuánta gente no estaría interesada en saber lo que cuenta, lo que piensa la vecina o el vecino del quinto, con la que se cruza a diario en la escalera? De ahí que realmente los medios supralocales puedan penetrar en mercados locales gracias a las ventajas que ofrece internet y que no ofrecía la prensa tradicional, porque costaba mucho tiempo y mucho dinero.
El reto es, por tanto, por un lado, potenciar esas redes de redactores locales propios, que nos diferencian de los periódicos no locales, pero a su vez saber captar también el contenido generado por el usuario y, a partir de ahí, vincular a los usuarios entre ellos.
Y éste es el segundo reto, al menos tan importante como el primero. Debemos ser capaces de construir esas comunidades de usuarios, de conectarlos entre ellos y saber conectar también las comunidades locales con otras comunidades mayores. Eso implica un cambio de mentalidad que afortunadamente ya hace tiempo que está llegando a la prensa online, aunque en cuentagotas. Tenemos que evitar caer en la tentación de exigir exclusividad a los lectores, porque yo quiero que mis lectores estén también en otros medios, en otras comunidades, que se informen de todo, y que puedan aportar mejoras y cambios, y que mi periódico sea su casa, su punto de encuentro. Yo no quiero secuestrar a mis lectores ni meterlos en una comunidad estanca, sino que me gustaría poder conectar esa comunidad con comunidades superiores y eso implica apertura, transparencia, honestidad, capacidad de autocrítica, muchos valores que se esgrimen a veces pero que no siempre se han observado en el periodismo.
Esto comentado hasta ahora podría hacernos pensar que tienen razón quienes argumentan que más que periódicos locales, lo que va a triunfar es la unión de noticias locales, sin necesidad de estructurarse en un periódico.
¿Por qué tiene cabida un periódico local frente a una mera agregación de noticias como plantean algunos? Porque es necesario que alguien contextualice la información: alguien debe seguir explicando a los lectores de qué manera toda la información que se genera, tanto la producida por redactores en nómina como por usuarios, influye en su día a día, cómo afecta a sus vidas en su ámbito más cercano; alguien tiene que ordenar esa información local en un mundo informativo muy fragmentado, en el que la información local es también un fragmento dentro de fragmentos más grandes.
Por lo tanto, yo creo que el papel de los periódicos locales en internet sigue siendo primordial, más allá de que puedan triunfar también uniones de noticias o agregadores, que también tienen su espacio. Ahí está el ejemplo de Topix, que es de los cinco medios online más visitados de EE UU. Este caso merecería un estudio detallado, porque siendo un mero agregador de noticias locales, ha conseguido desarrollar miles y miles de comunidades y microcomunidades locales, simplemente poniendo las herramientas, sin apenas crear ningún tipo de contenido propio, aunque ahora han dado un paso más allá, y están reclutando internautas que les envían crónicas locales como periodistas ciudadanos. Lo cito como ejemplo del peligro que tenemos de no saber ocupar ese espacio, el de ser atractivos para los usuarios que quieren aportar contenidos y cómo conectarlos, y dejar que otros medios no locales lo hagan porque nosotros no hemos sabido hacerlo.
Esto son de manera muy esquemática, tres de los principales retos específicos a los que nos enfrentamos y que marcarán un poco el éxito de los periódicos locales en internet: mantener el nivel de penetración en los municipios, tanto con contenidos propios como saber atraerse los generados por los usuarios; vincular esos usuarios en una comunidad y a su vez conectarlas con otras, y saber explicarles cómo toda esa información afecta a sus vidas.
Luego están los retos que no son particulares de la prensa local, pero que también debemos afrontar con medios de comunicación online, y que no es necesario que recuerde, y que pasan por haberse sabido adaptar a los nuevos hábitos sociales y a las nuevas demandas de la sociedad de la era digital.
PUNTOS QUE JUEGAN A NUESTRO FAVOR
Luego hay unos puntos que no dependen de nosotros, pero que juegan a nuestro favor, a favor de la prensa local, y que pueden ayudarnos en nuestro desarrollo, si previamente hemos sabido afrontar exitosamente los retos antes esbozados.
● La banda ancha. A medida que crece la banda ancha, crece el número de internautas y la lectura de periódicos en internet. Hasta ahora, las mayores velocidades de banda ancha se dan en las grandes ciudades, pero en poblaciones de tamaño medio y pequeño, el desarrollo de las velocidades elevadas es aún corto, por lo que todo hace suponer que a medida que crezca, se irá incorporando al flujo informativo de los periódicos locales esa masa de lectores locales que buscan información sobre lo que acontece en su entorno más inmediato, pero que aún carecen de conexiones dignas para poder hacerlo con solvencia.
Lo dicho para la banda ancha sirve igualmente para las redes 3G o las nuevas que estén por llegar. A medida que se vayan desarrollando más en las áreas locales, el número de potenciales lectores locales aumenta considerablemente. Saber ofrecer contenidos locales, tanto información como servicios, para teléfonos móviles, será también uno de los retos que deberemos afrontar los periódicos locales, u otros con más recursos o tecnología ocuparán también nuestro lugar.
● El incremento de la publicidad local. La publicidad local es una de las que más perspectivas de crecimiento tiene en internet, porque es de las que mayor retorno de la inversión ofrece. A medida que anunciantes locales vayan incorporándose a sistemas de anuncios contextuales como Adwords, los beneficios para los periódicos pueden incrementarse, lo que redunda en definitiva en más posibilidades económicas para hacer un mejor periódico local. Ésta previsión de que la publicidad local va a incrementarse es uno de los motivos que ha llevado y llevará a los periódicos no locales a intentar penetrar en áreas locales mediante el sistema de generación de contenidos por el usuario, que desde un punto de vista económico es lo que menos coste les supone.
● La confianza en los conocidos juega a nuestro favor. Está demostrado que, en general, una persona hace más caso a la recomendación de un amigo sobre, por ejemplo, un restaurante, que a la de un crítico. Dado que las redes sociales que podamos construir a microescala local van a tener un fuerte componente de amistad, de presencia física cercana, porque se trata de personas de un mismo municipio, barrio o distrito, si conseguimos que los lectores estén satisfechos con el producto que ofrecemos, puede arrastrar hacia nosotros a mucha más gente de su entorno de confianza.
El futuro de la prensa local en internet, como generadora de información y servicios es, por lo tanto, desde mi punto de vista, esperanzador, pero no será un camino llano: hay que trabajarse ese futuro. Los nombres de las cabeceras abren puertas, pero a poco que te descuides, se cierran de manera mucho más virulenta de lo que se abrieron. Los lectores siguen siendo nuestro único patrimonio y a ellos nos debemos en primer lugar, afortunadamente. Aunque muchos lo hayan olvidado.
La firma de estudios y asesoría D-code, con sede en Canadá, acaba de hacer públicos los primeros resultados de la segunda fase de un estudio sobre lectura entre los jóvenes, que está realizando por encargo de la WAN, en el que se desvelan algunas claves sobre cómo acceden a la información y a qué medios dan más preferencia. El estudio ha tenido en cuenta las opiniones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad en Colombia, Japón, Filipinas, Líbano, Serbia, España, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido.
Algunas de las conclusiones preliminares, entre las que destaca que siguen confiando en los medios tradicionales, son:
Los jóvenes ya no confían en una única fuente informativa autorizada. El uso de múltiples fuentes y formatos es una práctica cada día mayor.
Pese a que la preferencia por informarse a través de internet es imparable, los jóvenes siguen valorando mucho la información que le proporciona su entorno: familiares, amigos, etc, con lo que se confirma la idea de que el periodismo, al menos el digital, debe crear verdaderas redes sociales.
El uso de los nuevos medios (ordenadores, teléfonos móviles, internet y lectores MP3) ocupa cada vez más el tiempo que hubieran pasado con medios tradicionales. Sin embargo, muchos jóvenes siguen teniendo un gran respeto por las tradicionales fuentes de información. Sólo unos pocos las descartan por obsoletas. De hecho, "los jóvenes perciben los medios tradicionales como más precisos, fiables y fidedignos que los nuevos medios".
La Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha hecho públicos los resultados del estudio que llevó a cabo a finales del año pasado entre los internautas que voluntariamente contestaron a su encuesta. Una de las conclusiones principales es que el móvil cada día gana más terreno como medio a través del cual conectarse a internet y acceder a contenidos. En concreto, según la encuesta, un 20,5% de los internautas lo usan ya para conectarse, frente al 16,8% de la encuesta del año anterior, aunque el mayor crecimiento comparativo lo registran las consolas, que de ser usadas para conectarse a internet por un 4,6, pasan al 8,3. También, y pese a que se está augurando su muerte en poco tiempo por la llegada de aparatos como el iphone, las PDA crecen como medio de conexión a internet, pasando del 6,6 al 9,3%, y el portátil también gana terreno en este aspecto, pasando del 42,6 al 51,5. Con todo, el 94,7% se conecta también a través del ordenador de sobremesa.
Otra conclusión que arroja la encuesta es que el exceso de publicidad ha pasado a ser la primera queja de los internautas, arrebatando el puesto a las infecciones por virus. La queja se centra fundamentalmente en la publicidad no deseada (spam). Sobre la información comercial que no es spam, sin embargo, los internautas aseguran que es positiva o muy positiva, un 42,4%, frente al 13,3 % que la considera negativa o muy negativa.
Otras conclusiones de la encuesta son:
Un 33,9% de los internautas navega por internet desde hace más de ocho años; un 35,6 más de cinco y menos de ocho; un 12,5 % más de tres años y menos de cinco, y el resto menos de tres años. Un 1,1% navega desde hace menos de seis meses.
Un 27,6 % de los internautas que contestó posee blog propio, aunque un 8,9% no lo actualiza. Esa cifra baja hasta el 20,1% cuando se trata de web personal.
Google, Yahoo, MSN, Terra y Altavista son los cinco buscadores más usados por ese orden.
El 77% de los internautas sigue sin usar VoIP (llamadas a través del ordenador).
Un 96,6% dispone de correo electrónico particular. Outlook es el programa más usado (40,6%) seguido a mucha distancia por Thunderbird (8,1%)
El 86% no usa jamás el teléfono móvil para realizar pagos (mobipay, etc)
Internet Explorer sigue siendo el rey (73,7%), aunque crece Firefox (23,9%). El resto es residual (Ópera 1,1%, Safari o,9 %, etc)
Windows copa casi todo el mercado de sistemas operativos (XP=87 %; W2000=6,4%;W98=2,8%). Total= 96,2%. Sólo un 1,5% de los que contestaron la encuesta usa Linux, y otro 1,5% sistemas operativos de Macintosh.
Se impone la resolución de pantalla 1028×768 (55,1%) y en segundo lugar ya no aparece siquiera la de 800×600 (13,3%), sino la de 1280×1024 (15,7%).
El informe, en PDF, de 153 páginas, puede descargarse aquí. Hay un pequeño resumen aquí.
Todd Zeigler, vicepresidente de The Bivings Group, ha publicado un artículo en Ideas Magazine, que edita la International Newspaper Marketing Association, en el que resume algunas de las tendencias equivocadas del periodismo actual y cita ideas para potenciar los periódicos online. Básicamente no aporta muchas novedades con respecto a las investigaciones que ya ha venido publicando Bivings Group en los últimos meses, basadas en el estudio que realizó sobre tendencias de la prensa norteamericana, que se dio a conoce en agosto pasado, pero siempre viene bien tenerlas presentes. El artículo completo puede descargarse aquí. [PDF]
Todd Zeigler recuerda que 2006 se cerró con un acusado descenso de las ventas de periódicos escritos, aunque este descenso no se vio compensando por una migración absoluta de los lectores de prensa en papel hacia los periódicos online, sino que muchos se han decantado por obtener la información a través de blogs, agregadores de noticias o sitios de promoción de noticias como Digg, porque el contenido es más concreto y está mejor organizado, los posts y las historias incluyen enlaces a otras fuentes, y se fomenta la interacción y la discusión. Entre las rémoras que impiden a los periódicos online despegar o captar más la atención del lector de información está el mantenimiento de la vieja mentalidad periodística en los nuevos medios, como por ejemplo no ofrecer feeds con todo el texto del artículo, sino la entradilla o las primeras líneas del texto, obligando al lector a hacer click desde el lector RSS. Ya se está avanzando bastante en la publicidad a través de feeds como para que los periódicos online puedan ofrecer los feeds de texto completo.
Otro lastre que impide despegar a los medios online es el escaso desarrollo de métodos de participación del lector, la ausencia del componente social. En muchos casos, lo único que permite el periódico a los lectores es hacer click para poder ver una lista de las noticias más vistas o más reenviadas por correo de ese día o de la semana. Muy pocos periódicos incluyen botones para enviar noticias a sitios como Digg (o Menéame, Fresqui, y otros, en español), o para guardarlos como marcador en del.icio.us. La integración de blogs en periódicos sí se está generalizando, pero su calidad y frecuencia de actualización, es decir, la importancia que le conceden, varía mucho de un periódico a otro. Algunos blogs, además, carecen de blogroll que remita a otras fuentes de información de contenidos parecidos. Sí se han puesto en marcha, por ejemplo, ideas positivas como la del Boston Globe, que incluye una lista de los blogs más interesantes de la ciudad, cubriendo una larga lista de materias.
La segunda parte del reportaje ofrece unas recomendaciones básicas para mejorar los periódicos online, como realizar un diseño del periódico online que facilite la lectura y la navegación, y que la estructura del periódico online no hunda sus raíces en la concepción tradicional del periódico en papel, algo que sigue sucediendo, en parte porque en bastantes periódicos la edición online es aún una réplica de la escrita.
Recomienda también Zeigler que no se obligue a los lectores a registrarse, que se escriban artículos específicamente pensados para la edición online, con enlaces a fuentes originales e información complementaria, que no se olviden de que en la blogosfera se producen debates y conversaciones en torno a noticias publicadas en el periódico online, y que se debe enlazar o informar sobre ellas, como hacen Techmeme o Tailrank; localizar y contextualizar la información que llega de las agencias, y no limitarse a fusilarla, de manera que el mismo teletipo aparece sin modificaciones en casi todos los periódicos, y buscar nichos informativos generalmente poco cubiertos por los medios.
Finalmente, Zeigler insta también a fortalecer las relaciones con las comunidades de blogs del área de cobertura, creando por ejemplo un feed tipo Los mejor de los Blogs, fortalecer el papel del periodismo ciudadano, permitir que los lectores puedan realizar comentarios a las noticias publicadas y ser creativos con respecto a los nuevos modelos de publicidad online.
Paul Gillin, consultor y escritor especializado en las nuevas tendencias de los medios de comunicación, ha publicado en el magazineB2B un artículo (puede descargarse también en PDF)sobre la espiral en la que ha entrado el periodismo, y su particular camino hacia el cadalso en el que se encuentra, pero a diferencia de muchos de los otros trabajos que conforman la pila de estudios sobre el colapso de la industria periodística actual, el análisis de Gillin va un poco más allá y trata de esbozar cómo será el periodismo que resurgirá de las cenizas del modelo clásico. Gillin está convencido de que en el futuro, los motores de búsqueda y los referral links serán los principales canalizadores de lectores y, por lo tanto, la composición o el diseño apenas tendrán relevancia, porque el modo de acceder a la información cambia. Los blogs no estarán jerarquizados, las noticias o reportajes serán todo lo largos o cortos que necesiten ser, y aparecerán en diferentes espacios y en diferente forma según cómo hayan sido etiquetados. Las informaciones estarán lógicamente reforzadas con audio y vídeo y los lectores tendrán una importante participación. Saber buscar entre el vasto caudal de fuentes disponibles en internet, clasificar y agregar serán algunas de las destrezas necesarias de los periodistas. Una parte de la información será elaborada por el equipo periodístico que se tenga en nómina y otra parte procederá de freelancers y terceras partes, incluyendo la propia competencia. Los redactores serán más valiosos en la medida en que sepan reunir y organizar la información y ponerla a disposición de aquellos lectores que carecen de tiempo para ordenar la información procedente de internet. El periodismo, además, será mucho más local. Debido al escaso coste de publicar online y a las herramientas que de manera sencilla facilitan la publicación, aparecerán miles de miniperiódicos que abarcarán diferentes áreas o se centrarán en contenidos muy específicos. Hasta aquí, la predicción de Paul Gillin discurre por sendas más o menos conocidas ya. Pero Gillin, sin embargo, va un poco más allá y no duda en asegurar que la inmediatez y la facilidad con que cualquier noticia puede ser corregida llevará a los periódicos a publicar informaciones no completamente contrastadas, incompletas, o incluso rumores y especulaciones y que la comunidad la irá enmendando. Las noticias podrán incluso componerse a la vista de todos los lectores y en tiempo real, y estos ir contribuyendo a modelar la información, corrigiéndola y comentándola. Este concepto de lector involucrado en el desarrollo de la información, sostiene Gillin, sea tal vez demasiado para los editores. Habrá retorcer de manos por temor a juicios por difamación y otros litigios. Gillin asegura que éste será el futuro, pero que en parte ya es el presente, un presente en el que muchos bloggers publican información poco fiable y sin verificar, porque saben que los lectores la matizarán o la corregirán, hasta que sea verdadera. Esto, añade Gillin, implica además la necesidad de repensar las leyes contra la difamación, basadas fundamentalmente en lo permanente, y nada es permanente online.
Paul Gillin publicará la próxima primavera su nuevo libro: The New Influencers: A Marketer’s Guide to Social Media. (En la web pueden leerse borradores de los capítulos)
Un estudio de la Universidad de Missouri-Columbia ha llegado a la conclusión de que la gente participa más en aquellos sitios en los que alguien ejerce de moderador, suprimiendo mensajes que se desvían del asunto, que en las webs o blogs en los que la publicación de comentarios o contenidos es libre o apenas moderada, según publica mediapost.com. Los investigadores crearon dos versiones de una web, llamada youthpoliticsamerica: una estaba moderada y la otra no. Enseñaron a unos estudiantes una web, y a otros la otra, y a los que se les enseñó la web moderada se mostraron más dispuestos a participar en ella que el otro grupo de estudiantes.
Según Kevin Wise, codirector de la Psychological Research on Information and Media Effects Lab at MU’s School of Journalism, los usuarios online han aprendido ya por experiencia que los sitios sin moderación con frecuencia se acaban convirtiendo en un caos. "La idea de que no se modere es en principio atrayente -comenta Wise- pero en la práctica, si no hay moderación, suceden cosas no deseadas”, como por ejemplo, que se secuestra el hilo de la conversación, apunta, y añade que a la gente le gusta tener la oportunidad de participar en las discusiones, pero lo que no le gusta es que la discusión al final se haya apartado completamente del asunto principal. El estudio también puede analizarse desde la perspectiva del nuevo periodismo ciudadano.
Sin embargo, de aplicar a rajatabla esta idea en los medios de comunicación masivos (no en blogs de reducido tráfico en los que no hay problema de publicar todos los comentarios, salvo los de trolls o los injuriosos), creo que repetiríamos un error que a la prensa le ha costado una parte de su crédito: el de erigirnos en gatekeepers , en guardabarreras, y decidir qué dejamos pasar y qué no, filtrar el contenido según nuestro interés, nuestra competencia o incompetencia, y no la de los lectores, y no permitir a la gente, por añadidura, que tenga la posibilidad de ver qué es lo que no hemos dejado pasar. Porque muchas veces es más grave lo que no se publica que lo que se publica. Por el otro lado, sin embargo, una sucesión de 400 comentarios a una noticia, de los cuales sólo uno de cada 20 aporta algo a la conversación, disuade no sólo de participar, sino incluso de leer. Por eso cada vez me gustan más los sitios en los que hay una selección de los comentarios, en función de la novedad que aportan o su interés, a criterio del blogger o editor, o de una persona encargada expresamente de ello, pero que publican también, al lado, junto a esa selección, todos los otros comentarios que se han enviado (salvo los injuriosos), de manera que cualquiera puede formar parte de la conversación, y cualquiera puede ver, también, la incompetencia del blogger al no haber seleccionado un comentario cuyo valor no ha sabido captar.
Blog dedicado al impacto de las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones sobre el periodismo y la comunicación, de manera preferente, y la transmisión de conocimientos en general, así como a los retos que debe afrontar el periodismo para ofrecer una respuesta adecuada a la sociedad en esta era digital y otros aspectos de actualidad. Blog optimizado para Firefox. En Internet Explorer a veces no se ve alguna foto. También optimizado para PDA. Puedes contactar con el autor aquí. Un blog de Lluís Cucarella.